Exnovia de Bad Bunny demanda al cantante en Puerto Rico: exige millonaria indemnización por el uso de su icónica frase

Publicado el 11 de julio de 2026, 21:13

El nombre de Bad Bunny vuelve a ocupar los titulares, esta vez no por un nuevo éxito musical, sino por una disputa legal que podría tener importantes consecuencias para una de las mayores estrellas de la música latina.

Su expareja, Carliz De La Cruz Hernández, mantiene una demanda en los tribunales de Puerto Rico en la que reclama una millonaria compensación económica por el presunto uso no autorizado de una grabación de su voz.

¿Por qué demandó la exnovia de Bad Bunny?

Según la acción judicial, Carliz De La Cruz sostiene que una grabación en la que pronuncia la frase “Bad Bunny, baby” fue utilizada sin su consentimiento en varias producciones musicales del artista, además de formar parte de espectáculos en vivo, campañas promocionales y contenido audiovisual relacionado con su carrera.

La frase se convirtió en una especie de sello distintivo del cantante, siendo reconocida por millones de fanáticos alrededor del mundo.

La demandante argumenta que nunca autorizó comercialmente el uso de esa grabación y que la popularidad alcanzada por la expresión incrementó considerablemente su valor económico.

Una disputa que comenzó años después del éxito mundial

De acuerdo con documentos judiciales, ambas partes habrían intercambiado conversaciones respecto al uso de la grabación antes de que ésta apareciera oficialmente en las canciones. Sin embargo, la exnovia del artista sostiene que nunca se concretó un acuerdo definitivo para su utilización.

La demanda busca una compensación por daños económicos y por la explotación comercial de su voz, uno de los aspectos protegidos por el derecho de imagen y la propiedad intelectual en diversas jurisdicciones.

La defensa del cantante

Los abogados de Bad Bunny han rechazado las acusaciones y sostienen que existen fundamentos legales para desestimar las reclamaciones. Durante el proceso, ambas partes han presentado distintos recursos mientras el caso continúa avanzando en los tribunales.

El litigio todavía no tiene una resolución definitiva y podría extenderse durante los próximos meses, dependiendo de las decisiones judiciales y de las eventuales apelaciones.

Un caso que podría marcar precedente

Especialistas en propiedad intelectual han señalado que este tipo de controversias adquiere relevancia porque no gira en torno a la composición de una canción, sino al valor comercial de una voz utilizada como elemento distintivo dentro de una marca artística.

De confirmarse las pretensiones de la demandante, el caso podría convertirse en un referente para futuras disputas relacionadas con el uso de grabaciones personales en la industria musical.

Mientras tanto, Bad Bunny continúa desarrollando sus proyectos musicales y presentaciones internacionales, aunque esta batalla judicial mantiene la atención tanto de sus seguidores como del mundo del entretenimiento.


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