La noche del miércoles estuvo cargada de estrellas y tensión en el Madison Square Garden, donde los New York Knicks disputaron el Juego 4 de las Finales de la NBA ante los San Antonio Spurs. Entre los asistentes más destacados se encontraba Taylor Swift, quien estuvo a punto de encontrarse cara a cara con su némesis musical, el empresario Scooter Braun, y su novia, la actriz Sydney Sweeney. Swift, fiel seguidora de los Knicks, llegó al recinto acompañada de sus amigas cercanas, las hermanas Este y Alana Haim. La cantante lució una camiseta azul y naranja con la leyenda “Stevie Knicks”, mostrando su apoyo al equipo local desde la primera fila courtside. Los Knicks lograron una emocionante victoria por 107-106 en un juego que quedará en la historia por su dramático comeback.Sin embargo, la atención no solo se centró en la cancha. A solo tres filas detrás de Swift se encontraban Scooter Braun y Sydney Sweeney. Según reportes y videos del evento, la pareja estaba separada de la artista por una barricada, lo que evitó un cruce directo, pero no impidió que los fans y las cámaras captaran la incómoda proximidad.El posible encuentro revivió inmediatamente los recuerdos de la larga disputa pública entre Swift y Braun. El manager, quien adquirió el catálogo de sus primeros seis álbumes en 2019, ha sido blanco de duras críticas por parte de la cantante, quien lo ha acusado de prácticas abusivas en la industria. Aunque no se reportó ninguna interacción entre ellos, Swift fue vista con expresión seria en algunos momentos, ignorando aparentemente la presencia de la pareja.Sydney Sweeney, conocida por sus roles en Euphoria y otras producciones, ha estado en pareja con Braun desde hace varios meses, lo que ha generado aún más atención mediática sobre la relación. Fans en redes sociales no tardaron en comentar la situación con memes y especulaciones sobre una posible “nueva canción” de Taylor al respecto.